martes, 12 de junio de 2012

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Página muy interesante con la posibilidad de acceder a audio y vídeos divulgativos muy interesantes y prácticos:

http://www.xn--pens-8na.com/

http://www.xn--pens-8na.com/2011/11/la-aventura-del-pensamiento-con.html

lunes, 16 de abril de 2012

Creación y rebeldía


“Robert Sternberg piensa que la creación no es una capacidad o una habilidad, sino una decisión personal”. Así nos habla Punset en el apartado que escribe sobre la creatividad. En primer lugar debemos acudir a las definiciones de los términos para tener un punto de partida sólido.

Según la R.A.E.:
Creatividad: facultad de crear. 2. Capacidad de creación.
Crear: Producir algo de la nada. 2. Establecer, fundar, introducir por primera vez una cosa; hacerla nacer o darle vida, en sentido figurado.

Hasta aquí vemos que ambos términos se refieren a la producción, pero en ningún caso se hace alusión a la inventiva u originalidad con que se forma algo. Sin embargo, nosotros, siempre asociamos a la palabra creatividad esta pequeña acepción. No podemos negar hasta el momento la proposición de Sternberg, pues realmente, la creatividad, como está definida, es una decisión personal. Toda persona puede, en cualquier momento, adoptar la postura de producir algo. No tiene por qué ser ingenioso, es simple creación. Ahora bien, esta decisión en todo momento responde a la necesidad de modificar el entorno, sea por necesidad, ocio u otros motivos. Podríamos decir que todo acto de crear muestra una disconformidad con el mundo tal cual existe justo antes del momento de la producción y es por tanto un pequeño acto de rebeldía. Rebeldía positiva en sentido que se genera una modificación en el entorno que se creía necesaria. Observamos que se ha establecido una ligera conexión entre los términos rebeldía y creación. Debemos también definir rebeldía para no cometer errores de método y ver en qué modo su significado se adapta a la definición.

Rebelde: que se rebela o subleba, faltando a la obediencia debida. 2. Que opone resistencia.

Nos quedamos con la segunda acepción debido a que la primera se refiere a sistemas de organización social, que por lo tanto carecen de leyes naturales siendo todas asumidas por convención o imposición. No entraremos en el tema ya que para nuestra intención de dar una visión general de la creación, limitar el campo a esta pequeña parcela donde se habla de “obediencia debida” nos llevaría a discusiones de carácter más ético y/u ontológico. Vemos que “oponer resistencia”, pese a beber de los mismos prejuicios que la definición precedente, es válida para cualquier acto de rebeldía. Repasemos por tanto nuestro planteamiento anterior con este pequeño cambio: Ante la disconformidad de un ser humano con su medio más inmediato (entiéndase en su significado más amplio) toma la decisión de modificarlo.Toda modificación es una oposición a lo existente, completa o parcial, pero en cualquier caso oposición y por tanto un acto de rebeldía (el grado de éste dependerá directamente del nivel de resistencia que muestre). Todo ser humano, en tanto que crea incesantemente y por decisión propia es un rebelde, aunque lo sea de las pequeñas cosas.

Nuestro problema surge cuando añadimos la acepción de inventiva al término creatividad. Queremos completar nuestra idea de crear lo máximo posible y por esta razón intentamos rellenar los huecos que nos hayamos saltado anteriormente. La añadimos porque es una acepción generalmente asimilada y porque una de las definiciones de creación es: “obra de ingenio, de arte o artesanía muy laboriosa, o que revela una gran inventiva.” Remarcamos que emplea la conjunción “o” para no detenernos en explicar detalladamente toda la definición. Por tanto una persona creativa puede o no ser ingeniosa e inventiva. Según los límites que nos plantea la definición debe por lo menos tener una actitud muy laboriosa o inventiva. Podríamos discutir a continuación si la capacidad inventiva es una decisión, una actitud, una cualidad determinada genéticamente, una consecuencia de factores ambientales o estímulos etc... Pero para hacer efectiva nuestra afirmación no nos es necesario gracias a la conjunción que aparece. Y es evidente que toda persona puede elegir hacer o no algo de forma muy laboriosa. Por tanto todo ser humano que crea es un pequeño rebelde.
La rebeldía también es una decisión, una actitud ante la vida que solo implica disconformidad y voluntad de cambio. No toda rebeldía crea, ya que la oposición al entorno puede ser pasiva, pero toda creación es un pequeño acto de rebeldía que define en qué queremos convertir nuestro mundo más inmediato. Si seguimos un discurso de corte existencialista veríamos que cada persona es lo que hace y lo que decide hacer, por tanto, todo ser humano se define a sí mismo por sus actos de rebeldía y es totalmente responsable de ellos.

miércoles, 25 de enero de 2012

En busca de la comodidad




Uno de los temas básicos en los escritos de Hanslick es la comunicación de los sentimientos. Si bien se admite que la música puede producirlos no los contiene. Ésto es harto evidente. Una persona puede sentir algo a la hora de crear, de reproducir o de escuchar pero, ¿de qué manera una onda o unas grafías podrían contener sentimiento?
Ahora bien, esta obsesión con el sentimiento se da de forma más pronunciada en la música que en otras artes. A casi nadie se le ocurre ver un retrato de Felipe II y pensar qué sentía el autor cuando lo pintó, si no que valorará las técnicas y materiales que emplea para conseguir los diferentes efectos, o tampoco se le ocurre a ninguna persona intentar valorar una novela porque el autor transmita muy bien lo que él siente en el momento que la escribe o por lo que en el propio lector suscita, bueno, al menos nadie que sepa de literatura, pues contemplarán el vocabulario y los diferentes recursos prosaicos utilizados por el escritor para controlar el resultado final. La música no es distinta, solo nuestra concepción de ella.
Nuestro abuso sobre el arte de los sonidos es que lo valoramos por las sensaciones y sentimientos que despierta en nosotros. Craso error. Nos adentramos en el mundo de la subjetividad, de las referencias, de las experiencias, de la memoria. Todo ello conforma nuestro pequeño universo donde incide la música, o desde donde la contemplamos. Podemos sentir, pero no juzgarla desde allí pues entonces el valor de una obra sería inherente a cada individuo, sus experiencia y desconocimientos sobre lo que escucha. En éste caso en que quisiéramos valorar la obra desde un yo, solo podriamos hacerlo desde el "yo-creador-original" pues el que sintió la obra de forma primigenia y le dió forma, tallando en ella todas sus referencias. Ahora bien, puesto que no tenemos la capacidad de convertirnos en otra persona... Es muy fácil hacer música que simpatice con nuestras emociones pero no es nada sencillo hacer buena música.
El sentimiento es aceptable pero no le da valor a una obra. El que la juzga solo por lo que le hace sentir demuestra un desconocimiento del arte que ha decidio observar, no quiere aprender y encima se regodea en su ignorancia.

martes, 13 de diciembre de 2011

Citas III



"La verdad no es una puta que se arroje al cuello de quienes no tienen ganas de ella; más bien es una beldad tan esquiva que incluso quien sacrifica todo por ella tampoco puede estar seguro de obtener sus favores"

Schopenhauer, Arthur.  "El mundo como voluntad y representación"

martes, 6 de diciembre de 2011

Citas II

"La música es la aritmética de los sonidos, como la óptica es la geometría de la luz."
Claude Debussy

martes, 29 de noviembre de 2011

La sombra del ego


"Así, por ejemplo, el hecho de que es tan multiforme la configuración de lo bello, como universal es el fenómeno de belleza. De ahí, si se quiere, puede sacarse la conclusión de que existe una tendencia a la belleza en la naturaleza humana."
Hegel: "Lecciones sobre estética"




Empezaré por escusar a Hegel, dentro de que sea aceptable como escusa, diciendo que el concepto de belleza era algo innegable en su tiempo, por lo menos su existencia. Podría ser visto como algo inherente a la realidad. Ahora bien, digo dentro de lo que sea aceptable pues un filósofo debe tratar sus temas con total objetividad y sin dejarse arrastrar por condicionamientos personales ni circunstanciales. 

Quizás la mayor crítica a esta sentencia sea la afirmación: el concepto de belleza ha sido inventado por el hombre. Quedaría claro que, por tanto, el fenómeno de belleza no sería universal. Como mucho podríamos tratarlo como universalmente aplicable al ser humano o desde el ser humano. Podríamos aceptar la segunda proposición pues sería absurdo negar una tendencia a la belleza cuando se ha creado el propio concepto, ¿podría haber mayor tendencia que ésta?

Por último señalar una vez más el ego de que hace gala el hombre. Incluso entre los más señalados pensadores queda claro el punto de vista del mundo "desde nosotros". Ésto no nos sorprende pues, ¿cómo percibiríamos si no? Pero lo que acusa a este ego es la capacidad de juzgar nuestras percepciones como universales, nuestra concepción del mundo como universal, nuestra visión de la existencia como universal. Las dos grandes patadas a esta visión nos las han dado la ciencia y la historia. La ciencia demostrándonos lo distorsionada que es nuestra percepción de la realidad y la historia mediante las barbaridades que hemos cometido por la intransigencia que se deriva de este ego y creencia de una universalización de las visiones individuales.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Hora de crecer


"Ilustración significa el abandono por parte del hombre de una minoría de edad cuyo responsable es él mismo" Immanuel Kant.


Vivimos en un mundo donde esta minoría de edad es la norma. La palabra adulto se aplica basándose en fenómenos  temporales y calmando de esta forma nuestro ego, un ego que sólo busca reconocimiento. Es fácil y cómodo mentirse a uno mismo y seguir viviendo en este estado de ingenuidad racional puesto que no se debe analizar nada. Todas las normas vienen prescritas, deben asumirse y ser cumplidas como tales. Todo juicio es sumido en el infinito pozo del subjetivismo postmoderno. ¿Ha habido alguna época menos ilustrada?

Se ha conseguido anular la voluntad de búsqueda racional del individuo, existente a lo largo de la historia, mediante toneladas de mentiras. Se ofrece una educación general obligatoria en la que en realidad se enseña a no pensar, a seguir los dictámenes de los tutores al pie de la letra. Unos tutores que tampoco pueden considerarse adultos y por tanto solo pueden presentar el panorama en el que se mueven, el de la subordinación. Se crean esclavos y máquinas que buscan comodidad en lugar de seres humanos en busca de un mundo mejor. Se insiste en la existencia de un mundo libre cuando esta libertad solo son los huecos que quedan entre millones de prohibiciones. Se insiste en repetir las mentiras tantas veces como sea nevesario para que los individuos las acepten como hechos y la masa acabe arrastrando a los pocos que se resisten. 
 
Vivimos por tanto en el mundo des-ilustrado por excelencia aunque lo negaremos gracias a los hilos tan bien anudados con que nos manejan.